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Ocho apellidos vascos y ocho apellidos catalanes – Abogado de divorcios, herencias, deudas y penal

Ocho apellidos vascos y ocho apellidos catalanes

Ayer vi en el cine la película de 8 apellidos catalanes. Me decidió ir a verla, el que hace pocos días en televisión pusieron 8 apellidos vascos, y aunque no pude llegar al final pues el sueño me venció, me dejó cierto regustillo agradable.

Tenía pues dos opciones, o ir a ver la “secuela”, como hice, o esperarme a que la volvieran a programar preferiblemente en 13 TV, o en Paramount Channel.

Digo esos dos canales “generalistas”, y los recomiendo vivamente, pues tienen la ventaja, de que cuando no emiten películas de Charles Bronson, Chuck Norris, o El Guerrero Americano (versiones 1, 2, 3 y no sé cuántas más) echan películas que repiten muchas veces a distintas horas, lo que es una gran oportunidad, pues cada día, si se tiene la suerte de acertar con la emisión, es posible ver un poquito de cada “peli”. Eso sí, el orden ya es otra cosa. Puede ocurrir que empecemos un día por la mitad, otro día veamos parte de algún momento anterior, al siguiente el final, y por último el principio, o cualquier otra combinación posible. Pero lo dicho, es una gran ventaja, y tiene el aliciente de esperar a confirmar qué parte toca ver, y de cuál de las películas (se pueden llevar varias para adelante de esa manera, en forma simultánea).

A diferencia de esas dos cadenas (a lo mejor hay más y no me he enterado) las restantes cadenas, o tienen siempre discusiones porque alguien le ha quitado el novio a otro alguien (eso sí siempre se lo quitan entre los mismos, y los que quitan a su vez son desposeídos, y así sucesivamente, -es algo así como, digo yo, un incesto televisivo-) o porque alguien se ha metido en el armario, sí se ha metido, me-ti-do, no se sabe muy bien para qué, pero ¡Se ha metido en el armario! o cuestiones similares, que es fácil comprender, son de gran importancia; o bien de cuando en cuando echan parte de alguna película entre sesión y sesión de anuncios. De todas formas hay que romper una lanza en favor de las cadenas televisivas, porque últimamente se han vuelto muy educadas, y proclaman el tiempo de anuncios: 7 minutos, 6 minutos y volvemos, etc. Un día de estos que me pille preparado, cronómetro en mano, voy a comprobar si es verdad o no (lo de los minutos digo) lo de las cadenas es verdad, porque si son capaces de prevenir que van a poner seis o siete minutitos de nada de anuncios, qué no podrá pasar y cuánto tiempo dedicarán a los spots cuando no tienen el atrevimiento y valentía de avisar el tiempo de los anuncios.

Lo siento pero me he perdido. Estaba hablando de los 8 apellidos, y por cierto lo de los anuncios debe ser o una moda, o cuestión de estilo, o una epidemia, porque en el cine, que pagué para entrar, ¡que sí que sí, que había pagado!, también tuve que ver otros cuantos anuncios antes de la película.

La película

Bueno, otra vez me he ido por las ramas, pero ya arranco. La película es dinámica, y con un guión entretenido. Pero tanto denostar los entendidos el cine español de los 60 y 70 (de antes del destape me refiero) y no he visto gran diferencia con las comedias de esa época, a salvo de que, claro está, Almodóvar diga otra cosa.

Pero lo que más me ha gustado, ha sido la descripción que, en clave de humor, se hace de determinados dislates con los que algunos pretenden hacernos comulgar. Desde siempre, los españoles hemos sido de distintas maneras, según la Región, Comunidad, o incluso zona de nacimiento o de residencia, y además lo hemos tenido a gala. Y así, con solera han (hemos) coexistido el “chicarrón del norte”, el “grasiosillo andalú”, el “agarrado catalán” y otros.

El buen sabor de boca que me ha dejado la película, ha sido precisamente ese, el reconocimiento de lo que es España y que nunca debe dejar de ser. España es como una familia con hijos. No todos son iguales. Cada uno es de una forma de ser. Está el más apegado, el chistosillo, el que se pasa el día diciendo que quiere llegar a la mayoría de edad para hacer lo que quiera –luego no será así, pero se dice que algo queda- o el que pretende hacer lo que le venga en gana, adelantándose a la mayoría de edad. Esas distintas formas de ser, no eliminan ni pueden impedir que sean todos ellos, y así es y debe ser, no ya de la misma familia, sino la familia.

¡Hala! Me voy, que están echando en 13 TV, El Padrino II. A ver si tengo suerte y van por una parte que no haya visto.

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